sexta-feira, 17 de novembro de 2017
Las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por EE.UU., acusan a Turquía de secuestrar a su portavoz.
El portavoz de las FSD, Talal Silo, durante una rueda de prensa en las zonas norteñas de Siria
El miércoles, los medios locales de Siria informaron de que el portavoz de las FDS, identificado como Talal Silo, había desertado de la ciudad de Manbiy, bastión de los kurdos en la provincia de Alepo (noroeste de Siria), para unirse al llamado Ejército Libre Sirio (ELS), respaldado por Turquía.
“Silo estaba coordinando en secreto con los comandantes del ELS y cuando entró en las áreas bajo su control, cruzó al territorio turco”, dijo Ibrahim al-Idlibi, vocero del ELS.
Sin embargo, las FDS rompieron el jueves el silencio y acusaron al servicio de inteligencia turco de “haber secuestrado” a Silo, quien había renunciado a su cargo tras recibir amenazas de Ankara.
“Silo es un hombre respetuoso y cumplió de una manera profesional su trabajo hasta el último momento”, reza un comunicado de las FDS.
“Por esta razón, fue amenazado de muerte por Turquía. Creemos que Silo y su familia fueron secuestrados en una operación conjunta llevada a cabo por el servicio de inteligencia turco y los ‘rebeldes’ respaldados por ese país”, añade el texto.
El diario turco Hurriyet sostuvo el jueves que Silo había dado información a la inteligencia turca sobre la estructura de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) y su ala política, es decir, el Partido de la Unión Democrática (PYD, en kurdo).
Aunque las FDS gozan del apoyo de EE.UU., el dominio de las YPG sobre las FDS ha alarmado a Turquía. Ankara ve a las FDS como una filial del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo), al que considerada una “organización terrorista”.
Durante mucho tiempo, las YPG han defendido un proyecto de un “gobierno descentralizado” como su objetivo en Siria y, en un intento de formalizar este proceso, establecieron una federación democrática del norte de Siria en 2016.
Mientras tanto, el Gobierno sirio tacha de ilegal la presencia de fuerzas extranjeras y de sus “títeres” en la región, y asegura que tales efectivos, al reforzar la guerra subsidiaria, no solo complican la situación, sino que obstaculizan el logro de cualquier solución a la crisis siria.
alg/ncl/tmv/hnb/HispanTv

